Cómo calmar a un bebé que llora o tiene cólicos
Aunque no existe una cura única para los cólicos, una combinación de estrategias puede reducir las molestias y ayudar a calmar a tu bebé:
1. Sostener y mecer suavemente
• Sostener a tu bebé cerca, mecerlo suavemente o usar columpios o mecedoras Graco puede proporcionar movimientos calmantes.
• El contacto piel con piel ayuda a regular el ritmo cardíaco y la temperatura de tu bebé, además de ofrecer consuelo emocional.
2. Usa ruido blanco o sonidos relajantes
• Los sonidos que imitan el entorno del útero, como el sonido de “shhh”, las nanas suaves o el ruido blanco, pueden ayudar a relajar a tu bebé.
• Los sonidos constantes y rítmicos suelen ser más eficaces que los ruidos repentinos o variables.
3. Prueba el movimiento y los balanceos suaves
• Los paseos cortos en el carrito, el balanceo suave en una silla o los trayectos en coche de forma segura pueden calmar a muchos bebés.
• El movimiento proporciona distracción y consuelo mediante un vaivén suave y repetitivo.
4. Aborda las molestias digestivas
• Haz eructar a tu bebé con frecuencia durante y después de las tomas para reducir los gases.
• Considera tomas más pequeñas y frecuentes si le das leche de fórmula.
• Vigila posibles signos de reflujo, sensibilidad a la lactosa u otros problemas digestivos; consulta con tu pediatra si tienes dudas.
5. Succión para consolar
• Los chupetes pueden proporcionar consuelo gracias al reflejo natural de succión.
• La lactancia materna también aporta nutrición y consuelo durante los episodios de inquietud.
6. Crea un entorno tranquilo
• Atenúa las luces y reduce el ruido para evitar la sobreestimulación.
• Envolver al bebé en una manta o usar una manta acogedora puede hacer que se sienta seguro.