Crea una rutina tranquila
Una rutina constante y relajante antes de la siesta puede ser de gran ayuda para preparar a tu pequeño para dormir. Crea un hábito relajante que indique que es hora de relajarse, como leer un libro, cantar una canción de cuna o recibir un abrazo tranquilo. Establecer una rutina familiar ayuda a tu pequeño a pasar del juego a la siesta con mayor fluidez.

